domingo, 28 de septiembre de 2008

La realidad del aborto clandestino en el Perú

El aborto: solución extrema y riesgosa
Hace unos meses, me tocó ser parte del panel que comentó la actualización realizada por la antropóloga Delicia Ferrando sobre el Aborto Clandestino en el Perú. Y hoy conmemoramos el Día internacional por la despenalización del aborto y es ocasión propicia para recoger lo central de este estudio.
La realidad del aborto clandestino
La última publicación de la antropóloga Delicia Ferrando, quien lleva investigando desde hace más de cinco años la situación del aborto en el país, permite echar luces sobre esta realidad.
Ferrando nos muestra con datos duros el contexto social y demográfico en el que realiza su investigación que nos señala que la fecundidad deseada es menor que la fecundidad real observada. En 2005, la fecundidad real de las mujeres peruanas fue de 2.5 hijos por mujer, mientras que la fecundidad deseada fue 1.7 hijos.
Otro indicador que utiliza la estudiosa es la intención reproductiva de la mujer peruana que muestra que en 2005, del 100% de nacimientos, sólo el 43.5% manifestó que lo quería tener, el 27.3% no lo quería tener y un 29,2 % restante, lo quería tener más tarde. Considerando que en los últimos cinco años ocurrieron 3.1 millones de nacimientos, se llega a la abultada cifra de 1.8 millones de niños que nacieron sin que sus madres los hubieran deseado.
En esta perspectiva, los datos y estudios de Delicia Ferrando nos muestran que “el 30,1% de mujeres sexualmente activas se encuentran altamente desprotegidas y expuestas a un riesgo de embarazo no deseado, debido a que no usan un método anticonceptivo, utilizan la abstinencia periódica, pero no conocen el funcionamiento de su periodo fértil o están embarazadas por falla del método. Esto implica a 1.144 844 mujeres insuficientemente protegidas de un total de 3.803, 470 mujeres sexualmente activas que supone el 50,4% de mujeres en edad fértil.” El conocimiento y el acceso gratuito a todos los medios anticonceptivos en el sistema de salud pública es fundamental para evitar los embarazos no deseados que terminan, la gran parte de ellos, en abortos clandestinos que ponen en riesgo la vida de la mujer y constituyen una de las una causa de la alta mortalidad materna en el Perú.
El estudio de la antropóloga Ferrando señala los medios que utilizan las mujeres para poner término a los embarazos no deseados “…desde la introducción vaginal de medicamentos, sustancias u objetos, hasta procedimientos riesgosos como la introducción vaginal de objetos sólidos (ramas, palitos de tejer, equipo de venoclisis, alambres, entre otros) y de líquidos (agua jabonosa, agua oxigenada, lejía, etc.).
Las diferencias económicas entre mujeres determinan el acceso a una interrupción del embarazo segura o insegura “sólo un 17% de las mujeres que recurren a un servicio de interrupción del embarazo, lo hacen con un profesional médico, el 39% recurre a una obstetriz y el mayor porcentaje, 44%, recurre a personas no calificadas. Esta situación se agrava cuando se trata de mujeres que viven en el ámbito rural, quienes sólo un 3% pueden ir a un médico, un 32% a obstetrices y un 65% a personal no calificado. Las consecuencias para las mujeres más pobres son evidentes, dado que hay un 72% de probabilidad de complicación del aborto cuando las mujeres se lo provocan o asisten a una persona no calificada. Este porcentaje de riesgo baja a un 24% si es realizado por obstetrices o enfermeras y apenas un 4 % de riesgo si es un médico.
Actualmente, se estima en 376 mil abortos inducidos al año. Ferrando llega a esta conclusión al tomar como referencia la cifra del Ministerio de Salud que en 2004, desde las Direcciones de Salud, se reportaron 42 558 atenciones por aborto incompleto, a las cuales incluye el ajuste de 10% para corregir omisión (46 810) y los casos atendidos en establecimientos de salud privados (15 606); asimismo excluye los abortos espontáneos, dando un total de 53 060 casos.
Estos 53 060 casos son multiplicados por siete, dado que cada aborto hospitalizado representa otros siete que no se registran en las estadísticas debido a que se realizan en condiciones seguras, sin complicaciones, con complicaciones leves, o son tan serias que la mujer muere sin recibir tratamiento, resultando así la cifra de 376 mil abortos. Esta cifra sería mucho mayor si no fuera por la expansión reciente del uso de la anticoncepción oral de emergencia (AOE) que ha evitado alrededor de 32 mil abortos.

“La práctica del aborto se presenta como una alternativa extrema, que toman las mujeres frente a una ausencia total del Estado quien no asegura condiciones mínimas para garantizar la vida de las mujeres”, señala Delicia Ferrando.[1]
Esta es una realidad que no se puede esconder ni disfrazar, existe y nos obliga a reflexionar y debatir abiertamente sobre este hecho tan delicado y grave que afecta la salud pública y los derechos humanos de las mujeres, nuestros derechos reproductivos.
No estoy a favor del aborto. Estoy a favor de la protección de la vida y del proyecto de vida (que es parte inherente de este derecho, asegurando a quienes nacen condiciones de vida digna), de la libertad de la mujer (y de la pareja) a decidir si quiere tener hijos, cuántos, cuándo los quiere tener y cada cuánto tiempo los quiere tener.
Estoy en contra de que se obstaculice el aborto terapéutico (que es legal en el Perú desde 1924) como hemos observado en estos meses; a favor de que se incluya el derecho al aborto por violación en nuestra legislación y estoy, claramente, en contra de su penalización.

Solidarias y vigilantes
Hasta la próxima


[1] "El aborto clandestino en el Perú", revisión de Delicia Ferrando, 2006, una publicación del CMP Flora Tristán y Pathfinder International. Lima.

6 comentarios:

Renato Constantino dijo...

Considero que el que un bebé haya sido o no deseado no debería impedir su derecho a la vida. Estoy favor de todos los métodos anticonceptivos y soy consciente de que el Estado debe ser más fuerte en las campañas de educación sexual.
Ahora, no creo que el aborto sea solución de nada y adaptarnos a una realidad mala no me parece una solución. Considero que el aborto terapeútico debe ser regulado, sí. Pero tengo mis dudas sobre la despenalización del aborto... ¿para qué casos?, ¿bajo qué consideraciones?
Creo que lo malo de despenalizar el aborto por violación sería crear seres humanos de dos categorías: los deseados y los no deseados. Estos últimos no tendrían derecho a la vida. Sé que el aborto es un tema difícil y siempre dirán que como hombre nunca sabré qué se siente, pero sí creo que no debemos minusvalorar la vida humana.
Creo que con el AOE, adecuada educación y acceso a la salud, el aborto no tendría por qué ser necesario en ningún caso (solo en el caso del aborto terapeútica). Quizá es un ideal, pero la vida humana no merece ser despreciada.

Julio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Julio dijo...

no pues señora villarán ud antes que publicitar las campañas genocidas de algunas ong debería indignarle que el Perú ocupe el primer lugar en desnutrición en america latina, esto, gracias al continuado modelo neoliberal de fujimori.

por otro lado, que un millon 800 mil niños no hayan sido deseados por sus madres no es un indicador de nada, es solo un pretexto para estas ong matarifes que van de la mano con el modelo neoliberal.

ud que esta en el circuito oenegero debería indagar cómo fue que manuela ramos participó en la campaña genocida de ligadura de trompas. eso merecerá sanción cuando exista una verdadera democrácia.

de nuevo le recomiendo vea parte de la entrevista a bernardo kliksberg http://tvbruto.blogspot.com/2008/09/video-entrevista-bernardo-kliksberg-sin.html quién asegura que no hay otra receta: el estado debe priorizar en educacion, salud y nutricion, incluso antes que en obras públicas para conseguir el desarollo.

Algarrobina dijo...

Despenalizar: entiendase por no sancionar a una mujer que ha pasdo por el traumatico y hasta el momento muy inseguro proceso de abortar. No generarle antecedentes penales que truncaran su vida ni sancionarla con prision.

Algo que creo que se pierde en toda discusion sobre el aborto, es que no estamos eligiendo si se deba o no hacer, es una REALIDAD que dia a dia pone en riesgo a muchas mujeres que por distintas razones deciden efectuarlo. Creo que estar a favor de la despenalizacion del aborto no tiene NADA QUE VER con entender dos clases de personas (los deseado y los que no) ni con abortar como metodo de anticoncepcion cotidiana, hay muchos casos en el mundo donde esto ya no es discusion, como EE.UU y buena parte de Europa, e incluso ya en AL en Mexico, porque han comprendido que se trata sencillamente de la LIBERTAD DE ELEGIR, y no de que el Estado o la Iglesia nos restringan el libre albedrio sobre el cuerpo y la mente, sometiendo a las mujeres a los riesgos de la clandestinidad y haciendo que al final todo se vuelva un problema de clase, ya que EN NUESTRO PAIS LAS MUJERES CON DINERO ABORTAN CON SEGURIDAD LAS QUE NO LO TIENEN SENCILLAMENTE MUEREN.

Cesar A. dijo...

En lo que se refiere a vida no creo que haya mucho problema de determinar, sin embargo, una buena pregunta sería en que momento se puede decir que es un ser humano.

Cesar A. dijo...

Interesante lectura:
Bioética materialista, el aborto.

http://razonatea.blogspot.com/


Saludos.