jueves, 7 de febrero de 2008

Desafinando



La libertad escasea en la política. Decir las cosas por su nombre cae mal.

I.

Si no cerramos los ojos a un mundo en el que se sigue ahondando la brecha entre pobres y ricos;
Si miramos cómo crece la violencia en la juventud que nació del lado de los que pierden; si observamos con dolor cómo, en lugar de tenderles la mano, los reprimimos porque nos dan cada vez más miedo;
Si no podemos dejar de estremecernos con las cifras de la mortalidad materna e infantil;
Si no nos permitimos olvidar el hecho atroz de que los niños mueran por enfermedades que pueden curarse, y por un hambre que puede saciarse si los países ricos no echaran al agua los alimentos para mantener sus precios;
Si no podemos aceptar la realidad de que dejaremos un mundo invivible a nuestros hijos si seguimos dañando el planeta como lo hacemos hoy.
Si no conciliamos con la hipocresía de quienes donan lo que les sobra y defienden con las uñas sus privilegios para seguir decidiéndolo todo.
Si seguimos hablando claro y fuerte de todo esto: ¡Qué aguafiestas!

II.

Si una tiene el corazón a la izquierda nos aconsejan no decirlo, guardarlo para la intimidad y la nostalgia: “No se ve bien. Además, no existe más esa división absurda entre izquierdas y derechas desde que se cayó el Muro de Berlín.” Nada más falso. Lo que fracasó fue el socialismo autoritario, burocrático y estatista. Ser de izquierda es luchar contra las desigualdades que se pueden y deben evitar como dijo con razón el maestro Bobbio.


III.

Si una no se cree más ese cuento que el enemigo de mi enemigo es mi amigo;
Si Chávez no me convence con su militarismo populista, autoritario e inflamado; si Castro tampoco porque persigue desde siempre a quienes se le oponen. Si una mide con el mismo rasero las violaciones a los derechos humanos que ocurren en Venezuela, en Cuba, Zimbawe, Sudán o China y las bárbaras torturas de Abu Gharib o la situación en la que los Estados Unidos mantienen a los presos en Irak, Bagram en Afganistán y Guantánamo.
Si una se comporta así, se vuelve una paria. Ya me lo han advertido: “Nunca se sabe cuándo vamos a necesitar de los dólares de Venezuela ¡Qué ingenua!”.

IV.

Si una cree que la ética es fundamental en la política te miran como a un bicho raro, una especie en extinción;
Si no coqueteas con quienes están dispuestos a engrasarte la mano para luego pasarte la factura, como lo han hecho siempre las y los políticos; si no quieres hipotecarte, diagnostican tu inminente fracaso por ausencia de realismo y exceso de candidez. “¿Y ésta, de dónde cree que sale la plata para financiar a los partidos? ¡No va a llegar a ninguna parte!”

V.

¿Y qué si creo en todo esto?

¿Y cómo me sentiría si arriara las banderas que le dan sentido a estar en la política?: cambiar lo que está mal y causa sufrimiento injusto; crear las condiciones para que todas y todos podamos vivir con dignidad; respetar nuestra naturaleza y construir sociedades en las que nos tratemos como iguales y con respeto.

Definitivamente, prefiero desafinar. La libertad la he pagado siempre cara y no la cambio por nada.






14 comentarios:

Queke dijo...

La libertad no escasea, hoy por hoy uno sí puede manifestar estas cosas abiertamente, si viviéramos bajo un régimen totalitarista, ahí sí ten por hecho que va a escasear. Como sucede actualmente con Cuba y Venezuela.

Antonio O_O dijo...

Que ingenuo queke.

No sabía que te considerabas de izquierda, me da alegría, aunque no me gustó que en campaña estuvieras a favor del TLC, nunca lo comprendí a pesar de todos los problemas que va a sucitar a futuro.

Julio dijo...

si bien uno se puede manifestar abiertamente los espacios son casi nulos en los mass media.

¿El año pasado alguno de los que participó en el planton a favor de la libertad de expresion en Venezuela se solidarizó acaso con los medios independientes de Chimbote y Pisco clausurados por informar "como no le gusta al gobierno alannista-derecha?

¿Actualmente que medio o periodista o lider de opinion o analista politico a hecho eco de las denuncias del vetado y perseguido periodista Cesar Hildebrandt hacia El Comercio, sobre el caso de la "valiente" fiscal Loayza"?

¿Acaso la propia Villarán nunca se ha metido contra estas mafias de la información que durante decadas a satanizado a las izquierdas?

¿Algún artículo en su blog sobre el vil oficio de cecilias valenzuelas, miroquesadas, rpepes, aldos emes, y tanta lacra mediatica que difama, embrutece y desinforma?

Con medios de comunicación corruptos no hay democracia que se pueda construir. Al respecto un video de Marco Aurelio Denegri en la presentación de mi blog y su propuesta para penalizar el delito de embrutecer a la gente mediante la tv.

saludos

Julio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Queke dijo...

Antonio O_O, me parece que me estás confundiendo con otra persona.

Que ingenuidad la tuya de considerarme de izquierda...no lo soy (ni pretendo serlo nunca).

También veo a Marco Aurelio, siempre menciona lo de embrutecer a la gente, que justo viene al tema.

Roberto Miranda dijo...

Sra Susana, con los discursos melodrámaticos y llenos de lugares comunes que presenta, dudo mucho que sobrepase el 1% de los votos (Aunque llegar a 1% sería un tremendo triunfo para su partido: crecimiento de 100% respecto a los resultados anteriores).
El tema central para los políticos no debe ser el diagnóstico, y lo mal que se pone nuestro corazón con la pobreza que nos rodea, sino exponer soluciones realistas y propuestas concretas para enfrentar esas injusticias.

tabacomano compulsivo dijo...

Pasar el 1% a qué precio es la pregunta ¿dejar de decir lo que se piensa? ¿dejar de decir lo que se quiere decir? En tan poco tiempo de campaña ella consiguió mucho más de lo que cualquier otro pudiera. Y sin embargo ganó el cínico. Da para pensar el que a la gente le guste creer esas mentiras del candidato, aún estando totalmente seguros de que no las va a cumplir. Yo voté por Susana porque sé que esas palabras, más allá de la poética, son sinceras

Anónimo dijo...

De acuerdo Susana, hoy nos encontramos en el "Jazz Zone" para seguir debatiendo sobre la pobreza, la inseguridad y la desnutrición en el Perú, mientras escuchamos de fondo a Ray Conniff "On the Street Where You Live". Por favor que tengan preparado nuestro platillo favorito... ese que se ha vuelto tan popular últimamente en los periódicos, obvio, caviar.

el chori dijo...

desafina susana, como miles, chabuca, ruben y la sarita

karinam dijo...

Linda entrada Susana... lo cierto es que "desafinar" no es fácil, a veces la sociedad nos empuja a afinar (y lo que es peor sin darnos cuenta).

Anónimo, tu comentario me ha causado mucha gracia. ¿Qué hay de malo en comer caviar? (siguiendo tu ejemplo), ¿acaso ser de izquierda significa ser pobre?, ¿no se puede ser de izquierda y vivir bien?. Creo que el objetivo es que todos los ciudadanos puedan vivir dignamente y no al revés.

Laura Arroyo Gárate dijo...

Interesante el post Susana, sobre todo porque revelas esa realidad que a muchos no les gusta ver.

Buena respuesta Karinam.
Aquí, al menos, desafinamos bastante.

Saludos.

Antonio O_O dijo...

Karinam. Se que no es un foro, sino un blog, pero a pesar de que no opino en la misma intensidad que anonimo sobre lo del jazz zone y comer caviar, creo que las personas que nos preocupamos por la realidad que muchos no quieren ver, podemos practicar un poco de austeridad y en las actividades que hagamos no hacerlas en lugares que tengan un tipo particular de poder simbolico sobre la sociedad. En el caso del Jazz Zone, de cierta manera puede verse como "nada de malo", pero desde mi perspectiva acudir a un lugar donde ¡marcadamente! solo pocos pueden acudir, no me parecio la mejor opcion, así no hubiese existido otro local. Es algo asi como Lourdes en la piscina, que a nivel personal no tiene nada de malo, pero lo que simboliza...pfff...(Esto último lo digo muy aparte de lo sexistas que fueron los medios).

Sin embargo, quiero expresar mi cariño y mis felicitaciones a Susana por continuar haciendo lo que muchos dejan de hacer: buscar un Perú de todos y para todos.

el chori dijo...

no estoy de acuerdo con reforzar los estereotipos. el problema del jazz zone es puro prejuicio, chequea:
http://www.jazzzoneperu.com/programacion001.htm

osea, mas barato que el cine de lunes a miercoles; ir a mar de copas o a bartola te sale mas caro un sabado.

el jazz no tiene nada de elitista, lo mismo decian del rock los comunistas duros. no es raro que los fachos usen las mismas cantaletas, ni q en un pais de tantas distancias sea tan facil estereotipar.

karinam dijo...

De acuerdo contigo Antonio. Por vivir bien no me refería a derrochar riqueza delante de quienes no tienen para comer. Sin embargo, no estoy de acuerdo con vivir cargando la culpa de tener cierto bienestar económico, que muchas veces es fruto de trabajo o del camino que se ha hecho cada persona.
En fin, creo que cada uno de nosotros sabe como vive, en todo caso primero miremos la viga en nuestro propio ojo.