jueves, 3 de abril de 2008

Colombia intensa

Ingrid Betancourt Podría morir en cualquier momento.



Llegar a Colombia es entrar en un mundo siempre intenso, cautivador y desagarrador al mismo tiempo.


Hoy, como en estos días anteriores, la suerte de Ingrid Betancourt es el tema de conversación y el que ocupa el lugar más importante en los medios. Según informó el párroco de La Libertad en el Guaviare, tuvo conocimiento que ella pasó por el Centro de Salud de El Capricho en la zona. No se sabe a ciencia cierta si fue atendida o no. Algunas versiones periodísticas hablan que sufre de hepatitis B y leishmaniasis; todo el mundo especula que podría morir cautiva de las FARC en cualquier momento. Se trata de una guerra contra el tiempo.
Ingrid Betancourt es el símbolo de una realidad atroz: la del secuestro que nos confronta a todos nosotros con las FARC que utilizan ese execrable método. El zanjamiento claro y sin medias tintas con ellas es indispensable. No hay razón que justifique la sinrazón de este crimen.

Bien harían los presidentes de Ecuador, Nicaragua, Cuba y Venezuela en dejar claramente sentada su posición frente a las FARC y dejar de llamarlos guerrilleros de una vez por todas, como si ello los exonerara de su grave responsabilidad de violar derechos fundamentales y el derecho Internacional Humanitario.
Esperemos todos y todas que Ingrid Betancourt pueda encontrarse viva con sus hijos y con los suyos.

Los 26 congresistas presos por “parapolítica”

El fenómeno de la parapolítica remece Colombia desde hace meses. Dos senadores y un representante de la Cámara fueron detenidos este lunes sumando 26 los sindicados. Los vínculos que ha hallado la Corte Suprema de Justicia de senadores y diputados , hombres y mujeres, con líderes de los grupos paramilitares como Mancuso, Jorge Cuarenta, Don Berna, entre otros, que tantas masacres han cometido en Colombia, son gravísimos.
Se especulaba desde hace mucho tiempo que un 30% del congreso colombiano estaba conformado por representantes de estos criminales y de sus intereses. La mayoría de congresistas encarcelados y los más de 20 investigados pertenecen a partidos políticos que integran una coalición que apoya a Uribe en el Congreso y que fue clave para su reelección en el 2006.

La penetración del crimen organizado en los cargos de representación política es un problema que impacta a Colombia pero que no es patrimonio exclusivo de este país. Debemos preguntarnos cuántos alcaldes y hasta presidentes regionales y congresistas de nuestro país han recibido dinero del crimen organizado. Nosotros no tenemos en estos tiempos paramilitares activos pero si firmas y carteles del narcotráfico adueñándose de territorios y de voluntades, sin control alguno. La política peruana ha sido penetrada por el narcotráfico y poco o nada hacemos para prevenir, sancionar y erradicar este mortal virus que corroe nuestras instituciones.


Solidarios y vigilantes

Desde Bogotá

Hasta la próxima


3 comentarios:

tv bruto blog dijo...

¿y porque no llamar terrorista a bush que asesina niños con bombas inteligentes?

Pensar que las farc son guerrillas no me convierte en un subersivo como no convierte en subersivos a todos esos que ignoran el paramilitarismo colombiano y sus victimas.

Eso sí, condenable todo acto que atente contra la vida ajena, así como pretender que el problema viene de un solo bando.

GUILLE da MAUS dijo...

Las FARC son terroristas, y de la peor calaña. Excusarlos por lo que supuestamente hacen otros es mediocridad absoluta, por no llamarlo "perversidad".

El paramilitarismo fue producto de las FARC, por si acaso. Campesinos, hacendados, etc. que decidieron defenderse por su cuenta ante la ausencia e ineficacia del estado para afrontar la virulencia subversiva.

El problema de la secuestrada Ingrid B. provino de un solo lado. A ella se le habia advertido que no fuera a esas zonas donde las FARC proliferaban. Pero terca ella fue alli pensando que con palabritas de paz y ofrecimientos podría doblegar a la guerrilla. Craso error. Lo que le sucede ahora es lo que ella misma se busco, lamentablemente.

GUILLE da MAUS dijo...

Imagino que ella debe haber comprendido la verdad de las cosas por la experiencia que le toco vivir. Por eso creo que las FARC no quieren soltarla porque su testimonio sería demoledor. Si ella fuera "comprensiva" con su causa, como algunos de los liberados recientemente, se ganaba su pasaje de vuelta más el beneficio de contar con apoyo politico externo (francia, venezuela) para una eventual postulacion presidencial.

El cautiverio de Ingrid demuestra que no esta siendo funcional a los planes de la guerrilla como los liberados anteriores que se dejaron absorver por su aliado, el regimen chavista. Las FARC haran todo lo posible para retenerla y desviar la responsabilidad de su cautiverio, incluso su muerte, al gobierno colombiano.