El Congreso es hoy una institución desacreditada, integrada por personas sin preparación política, trayectoria social, profesional o cívica y sin lealtad partidaria (en su gran mayoría). Se trata de gente que se trepa a movimientos aluvionales generados por el arrastre de un jefe y el dinero con que lo untan los poderes fácticos; o que son parte de los deshilachados partidos políticos tradicionales.
El Congreso es una fábrica de escándalos; una institución que sirve para las venganzas de los corruptos como se ha demostrado en las acciones contra Rospigliosi o Ugaz. Una vergüenza para las y los peruanos que queremos un Perú con instituciones decentes, eficaces, modernas y democráticas.
Urge que los partidos políticos nacionales y regionales convoquemos al Foro de Partidos para comprometernos con las siguientes reformas constitucionales, legales y políticas:
1. Consolidar partidos con estructura, ideología, programa, Compromiso Ético ― con controles internos eficaces y consecuencias para quienes lo incumplan ―; renovar dirigencias y practicar la democracia interna; generar capacidad de gestión y de gobierno. Partidos que se hagan responsables por las personas que postulan a cargos de elección o que designan a puestos de confianza.
2.Combatir la penetración política de los poderes fácticos (malos y poderosos empresarios, crimen organizado, fuerzas de la impunidad, cacicazgos locales) que “invierten” en candidatos, jefecillos y caudillos para “cosechar” en el momento oportuno en las municipalidades, regiones, gobiernos y en el Congreso, privatizando la función pública.
3.Fiscalizar de manera permanente los ingresos de las agrupaciones políticas y de quienes ejercen cargos de representación y de confianza. La ausencia de rendición de cuentas debe ser sancionada severamente con la destitución de la persona y su inhabilitación para ejercer cargos públicos; y, en el caso de los partidos, con la pérdida de su inscripción.
4. Eliminar el voto preferencial ya que ha demostrado con creces que destruye los partidos, facilita que lleguen a esta función de representación a quienes más dinero tienen, incita a la fragmentación y destruye o debilita a las bancadas partidarias.
5. Renovar por tercios o mitades el Congreso de la República.
6. Instaurar la revocatoria de congresistas, tal como existe en otros cargos de elección como alcaldes o presidentes regionales. La valla debe ser alta y el procedimiento claro y transparente.
7. Adoptar la institución del Ombuds o Defensor de la Política en la Ley de Partidos para que cautele la ética política y reciba las quejas ciudadanas de quienes son representantes o funcionarios de confianza.
Es indispensable para la democracia peruana salvar al Congreso de la catástrofe en la que se encuentra.

Solidarios y vigilantes
Es indispensable para la democracia peruana salvar al Congreso de la catástrofe en la que se encuentra.

Solidarios y vigilantes
Hasta la próxima

